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REPRODUCIMOS DOCUMENTO DEL PCP

¡HONOR Y GLORIA A LOS HÉROES DEL 4 DE OCTUBRE!

El Partido Comunista del Perú honra la memoria y rinde solemne homenaje a los 30 héroes, prisioneros de guerra del Pabellón Británico de la Luminosa Trinchera de Combate de Lurigancho que dieron su vida el 4 de octubre de 1985. ¡Derrochando tenacidad y heroísmo conquistaron para el Partido y la Revolución, el Día del Prisionero de Guerra!

Los combatientes de la guerra popular detenidos devinieron en prisioneros de guerra, enfrentando y superando torturas, violaciones, condiciones infrahumanas, planes de aniquilamiento, represalias y hasta genocidios, convirtieron con diversas luchas por sus derechos las sórdidas mazmorras de la reacción en Luminosas Trincheras de Combate. Entre los antecedentes del 4 de octubre destacamos la lucha conjunta de los prisioneros de El Frontón, Lurigancho y Callao del 13 de julio de 1985, en la que arrancaron al gobierno de Belaúnde el reconocimiento de la condición de “presos especiales”, logro plasmado en un acta de 24 puntos el 17 de julio del mismo año. Esta conquista fue respondida por el gobierno aprista, el que ni bien asumió sus funciones preparó el desquite comenzando por negar el acta firmada, luego maquinó y montó el primer genocidio en penales premeditadamente y días antes del aniversario del Partido (7 de octubre), atacando a los prisioneros con fuerzas especiales, so pretexto de una requisa. Este infame y cobarde ataque fue ejecutado por las fuerzas especiales de la Guardia Republicana quienes lanzaron prohibidas bombas de fósforo con las cuales calcinaron a los prisioneros. Después de asesinarlos y como estaban irreconocibles, secuestraron los restos y los enterraron clandestinamente sin identificación alguna, comunicando al día siguiente de su infamia a los familiares; quedando hasta el día de hoy 26 tumbas sin nombre en el Cementerio Presbítero Maestro. Cabe recordar aquí que 27 días después, los prisioneros exigieron el respeto a su condición de presos especiales y el 31 de octubre su lucha culminó exitosamente con la ratificación del acta firmada el 17 de julio, suscrita por los internos, un representante del Juzgado de Ejecución Penal, más el viceministro de Justicia y otro representante del Congreso; lo que significó un éxito mayor al anterior y los caídos obtuvieron un logro más allá de sus vidas.

De todos ya es conocido, hace 23 años terminó la guerra y el PCP se desenvuelve en lucha política sin armas, bregando por Solución Política, Amnistía General y Reconciliación Nacional; sin embargo, el Estado peruano se ha opuesto a ello y ha optado por una solución militar y represiva con costo de vidas de las cuales responde el mismo Estado peruano. Al no haber optado por una solución política, ha profundizado la represión contra los prisioneros políticos tanto en prisión como los ya excarcelados, fortaleciendo en vez de derogar la legislación antisubversiva, violentando el sistema democrático; persistiendo con todo esto en usar el tema del llamado terrorismo para reprimir la lucha popular y especialmente desatan persecución política contra quienes sostienen el marxismo yendo en contra de la libertad de opinión, la libertad de pensamiento contenida en la vigente Constitución Política del Perú. Un ejemplo fehaciente de esta política represiva es el haber urdido nuevos juicios de hechos ya prescritos, como son los casos de Osmán Morote, Margot Liendo y Victoria Trujillo, de quienes se encuentran vencidos sus 25 años de condena rebasando en dos años su detención. También traman impedir la libertad de todo prisionero político que cumpla su condena montando para ello una negra campaña macartista.

Esta política represiva es contraria a la tendencia que se está imponiendo en América Latina de buscar soluciones políticas y amnistías tal cual lo estamos viendo en los Acuerdos de Paz entre el Estado colombiano y las FARC. O los entendimientos y restablecimiento de relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, además de los acuerdos logrados entre las potencias de Occidente e Irán; lo que expresa el carácter retrógrado y reaccionario de las posiciones de la ultraderecha peruana que esconde su fondo guerrerista. En síntesis, ¿qué política aplica? No amnistía, no excarcelación al cumplimiento de condenas, no reincorporación a la sociedad, e incluso la prohibición a honrar a sus caídos, rendir homenaje y guardar su memoria. ¡El Partido y el pueblo tienen derecho a guardar su propia memoria!

En esta oportunidad no podemos dejar de pronunciarnos por el Cierre del Penal Militar de la Base Naval del Callao, en donde hace 23 años se mantiene en aislamiento e incomunicación absolutos al Presidente Gonzalo, Jefe del Partido y la Revolución cualquiera sea su situación. A esto sumamos el respeto a sus derechos y nos reafirmamos en luchar por su libertad.

Hoy, 30 aniversario del Día del Prisionero de Guerra, nuestros héroes claman por ¡la libertad es un derecho! y el Partido y el pueblo lo asumen.

¡HONOR Y GLORIA 
A LOS HÉROES DEL 4 DE OCTUBRE!

Perú, octubre del 2015

Comité Central
Partido Comunista del Perú

REPRODUCIMOS LA RESOLUCIÓN ESPECIAL DEL PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ CON MOTIVO DEL 70° ANIVERSARIO DEL NACIMIENTO DE LA C.NORAH

resolucion70aniv by osmanmorote


Difundimos documento del Partido Comunista del Perú con motivo del 19 de junio, Día de la Heroicidad

¡Día de la Heroicidad!


30 Aniversario

¡Camaradas y compañeros caídos, Presente!


A un año del Treinta aniversario del Día de la Heroicidad, el Partido Comunista del Perú rinde solemne homenaje a los dirigentes, militantes, combatientes e hijos de las masas: 300 prisioneros de guerra de las Luminosas Trincheras de Combate de El Frontón, Lurigancho y Callao que dieron su vida por el Partido y la Revolución, destacando a los camaradas Alejandro y José, dirigentes históricos del Comité Central.

La combatividad desplegada por los prisioneros de guerra el 19 de junio del 86 en la resistencia feroz al genocidio, derrochando heroicidad, valor y coraje, constituye un inolvidable hito de la guerra popular y parte indesligable de la misma que la historia guarda como demostración ejemplar de los hombres heroicos que la guerra popular generó en campo y ciudad en todo el país; miles de hombres y mujeres de la clase y el pueblo que combatieron con entrega total, guiados por la ideología del proletariado el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo, dirigidos por el Partido Comunista del Perú , jefaturado por el Presidente Gonzalo, plasmando la guerra popular como la más grande guerra desenvuelta por el pueblo peruano para conquistar el poder y transformar nuestra patria.

El Partido Comunista del Perú, inmediatamente ocurridos los hechos denunció y desenmascaró la responsabilidad del Estado peruano, sus fuerzas armadas y fuerzas policiales y del gobierno aprista que lo conducía de este vil y execrable genocidio de exterminio, parte de su política genocida en la guerra contrasubversiva; y a la vez, rechazó la artera e infame imputación del revolucionarismo burgués por responsabilizar al Partido de haber provocado la muerte de nuestros camaradas y combatientes, infamia que hoy repica el revisionismo escisionista virtual.

La guerra popular iniciada el 17 de mayo de 1980 y desarrollada hasta entrar al equilibrio estratégico, no pudo seguir desarrollándose por un problema de dirección política proletaria derivado de la detención de la Jefatura y sus principales dirigentes en setiembre del 92. La guerra entró a su término objetivo y el Partido vivió un giro estratégico. Desde la Prisión militar de la Base Naval el Presidente Gonzalo tomó la iniciativa política de pedir conversaciones para lograr una Acuerdo de Paz, el cual no se concretó por la oposición del gobierno y de la nueva línea oportunista de derecha que usurpó la dirección del Partido. La Nueva Gran Estrategia de pasar de lucha política con armas a lucha política sin armas fue asumida por la gran mayoría del Partido produciéndose la escisión de 1993, de la cual derivó el grupo armado del VRAEM. Nueva Gran Estrategia dentro de la cual seguimos bregando por una solución política, amnistía general y reconciliación nacional que es lo que corresponde al haber terminado la guerra hace 23 años en el Perú. Es decir, deben tratarse los problemas de la libertad de los prisioneros, la situación de los desaparecidos, el retorno de los exiliados, el fin de la exclusión discriminatoria a los liberados, como también el término del uso político del tema del llamado terrorismo para negar derechos democráticos al pueblo en general.

Si esa es la propuesta desde 1992 ¿Cuál ha sido la respuesta? El Estado optó por una respuesta militar concretada en una política represiva de matanza para terminar lo poco que quedaba de acción armada; juicios militares, con jueces sin rostro y sentencias draconianas para encarcelar a miles de prisioneros, hijos del pueblo; desatendiéndose de la situación de los desaparecidos y de los asesinados por ejecuciones sumarias: ¡miles de hijos del pueblo principalmente campesinos pobres!; cientos de exiliados que no pueden regresar; y últimamente la campaña de persecución política contra todos los involucrados presos o en libertad, los comunistas, los revolucionarios, los marxista-leninista-maoístas, pensamiento gonzalo, los abogados, los familiares, los amigos, política represiva extendida a la lucha popular y a todo aquél que discrepe de su sistema en abierta criminalización de la lucha revolucionaria y la lucha popular, impidiéndose además hoy la libertad de quienes han cumplido su sentencia abriendo nuevos juicios a los ya prisioneros con 23 años en cárcel, por hechos prescritos o inventados. Tratándose de los desaparecidos el Estado ha optado por una “estrategia de judicialización”, “que limita la búsqueda” como lo ha reconocido el propio grupo de trabajo de las Naciones Unidas sobre las desapariciones forzadas e involuntarias, del 10 de junio 2015. El mismo grupo dice sobre la reconciliación “no se ha promovido un proceso nacional en pro de la reconciliación”, lo que nosotros comprendemos es una necesidad para terminar un momento dramático vivido por nuestra sociedad en el siglo pasado y que el Estado oponiéndose a la amnistía general y a la solución política que llevarán a la reconciliación pendiente, no la busca ni la quiere.

Treinta años después, decimos, ¡Camaradas y compañeros caídos, Presente! Nuestros héroes, héroes del pueblo tienen el derecho a ser siempre recordados y a que su memoria quede imperecedera plasmada en el Monumento a los héroes del pueblo ¡No a la persecución a la memoria del pueblo!

Hoy que en el mundo se vive una antesala de guerra imperialista por un nuevo reparto del mundo como medio de resolver la lenta y larga recuperación de la crisis económica mundial que agudiza las contradicciones interimperialistas; y que en el país, el gobierno de derecha de Ollanta Humala prosigue su plan de nueva acumulación originaria en medio de una crisis económica, política y social que expresan la contradicción pueblo-capitalismo en el contexto de elecciones generales y creciente lucha popular en contra de la explotación capitalista y el dominio imperialista que pretenden imponer a sangre y fuego mediante estados de emergencia como en Islay, la generalizada restricción de derechos poniendo en riesgo la estabilidad de su propio sistema ”democrático”. Lo que corresponde a la clase, al pueblo, a los progresistas y verdaderos demócratas es oponerse a esos planes reaccionarios y luchar por la restitución de beneficios, conquistas, derechos y libertades conculcados para que se desenvuelva la democratización que la sociedad peruana necesita y demanda; y en particular, a los comunistas y revolucionarios: Seguir el luminoso ejemplo de los hijos del Partido y del pueblo, luchando incansablemente por poner al mando el marxismo-leninismo-maoísmo como la ideología del proletariado en función de oponer la Revolución a la guerra imperialista, persistiendo en la lucha por la Solución Política, Amnistía General y Reconciliación Nacional.

¡Honor y gloria a los héroes caídos! 



¡Por el Monumento a los héroes del pueblo! 


¡Derecho a la memoria del pueblo!

Perú, 19 de junio del 2015

Comité Central
Partido Comunista del Perú

DOC. DEL PCP :EN EL 35 ANIVERSARIO DE LA GUERRA POPULAR DEL PERÚ

EN EL 35 ANIVERSARIO DE LA GUERRA POPULAR DEL PERÚ

“En las luchas sociales, las fuerzas que representan a la clase avanzada a veces padecen algún fracaso, mas no a causa de que sus ideas sean incorrectas, sino de que en la correlación de fuerzas en lucha, las fuerzas avanzadas aún no son tan poderosas por el momento como las reaccionarias, y por consiguiente fracasan temporalmente, pero alcanzarán los éxitos previstos tarde o temprano.”

Presidente Mao Tsetung

I. El Partido Comunista del Perú con profundo sentimiento de clase saluda el 35 aniversario de la guerra popular del Perú: el movimiento político revolucionario más trascendente de la historia peruana hasta hoy. Guiado certeramente por el marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo, dirigido justa y correctamente por el Partido bajo la Jefatura del Presidente Gonzalo y luchando al amparo del Ejército Guerrillero Popular construyó cientos de Comités Populares en las tres cuartas partes del país conformando la República Popular de Nueva Democracia, movimiento cuya repercusión rebasó las fronteras y fue reconocido como el faro de la revolución mundial.

Su inicio, concretado en una coyuntura internacional de defensa y mantenimiento de la revolución proletaria mundial, ardorosa lucha de los marxista-leninista-maoístas en el mundo; y nacional de desarrollo de la protesta popular contra más de una década de dictadura militar, la que se pretendía contener con ilusiones constitucionales electoreras; en una situación revolucionaria en desarrollo en la que el Partido Comunista estaba preparado con una autoridad reconocida como el Presidente Gonzalo y un grupo de dirigentes probados, con una línea política general que fijaba el rumbo de la lucha de clases, con una militancia y un trabajo de masas profundamente cohesionados en la ideología y la política partidaria, es decir, con un Partido de nuevo tipo listo en una condición favorable y con una opinión pública internacional a favor también del marxismo y la revolución socialista; su inicio, un comenzar de la nada, el ILA 80 fue un rotundo éxito y es gran lección histórica para todos los revolucionarios.

En solo dos años, la guerra popular con el apoyo de las masas, principalmente campesinos, pobres, pasó a su desarrollo cubriendo el ámbito de campo principal y ciudad complemento en las tres regiones del país. Desarrollo que en una década mantuvo siempre la iniciativa política y militar y llegó al equilibrio estratégico, habiendo derrotado todos los planes de la guerra contrasubversiva reaccionaria que pretendió ahogar en sangre la revolución.

Etapa en la cual el P. Gonzalo desarrollando su pensamiento fundamentó sólidamente su tesis de que el maoísmo es una nueva, tercera y superior etapa del marxismo, gran aporte a los comunistas del mundo, asumido por el entonces vivo Movimiento Revolucionario Internacionalista en su conjunto. Etapa en la cual el PCP alcanzó su más alto prestigio como Partido militarizado que dirigía su propia construcción, al EGP y el nuevo poder: la RPND en formación, plasmando así la esperanza de la transformación de la centenaria opresión de la clase y el pueblo en palmaria revolución democrática. Etapa en la cual la conciencia política de las masas alcanzó su más alto desarrollo, organizándose como militantes, combatientes y activistas en los tres instrumentos de la Revolución.

Etapa que si bien cruenta y dramática ha dejado rica experiencia revolucionaria, valiosas lecciones positivas y negativas y numerosos héroes, hombres y mujeres de la clase y del pueblo que nos acompañan con su hermoso ejemplo de lucha por transformar la opresión y explotación en un sistema más justo e igual para las amplias mayorías populares como el socialismo.

II. A causa del insuficiente desarrollo de las fuerzas nuevas, el PCP vivió un giro estratégico en su proceso: un problema de dirección política de la guerra con la detención de la Jefatura y sus principales dirigentes. La guerra entró a su término objetivamente y el P. Gonzalo desde su prisión tomó la iniciativa política de pedir conversaciones para lograr un Acuerdo de Paz que pusiera término a la guerra librada entre el 17 de mayo de 1980 y setiembre 1992, lamentablemente su petición no prosperó por oposición del gobierno de turno y por la nueva línea oportunista de derecha que usurpó la dirección del Partido aduciendo que tomarían el Poder. Nunca se llegó a acuerdo alguno y el Partido asumió la nueva gran estrategia de pasar de lucha política con armas a lucha política sin armas propuesta por el P. Gonzalo, dentro de la cual el Partido brega por superar la derrota y desarrollarse en medio de la lucha de clases de las masas.

III. A 35 años del inicio y 23 de término de la guerra popular y de la detención de setiembre 92, el grupo armado del VRAEM vegeta al margen de la realidad, aislado de las masas y trafica con el nombre del Partido, convirtiendo la ideología en un desvarío burgués completo. El Estado reaccionario desató una política represiva con matanzas, juicios y encarcelamientos de por vida oponiéndose absolutamente a una solución política, amnistía general y reconciliación nacional, dejando sin resolver los pendientes problemas de la guerra: miles de hijos del pueblo, campesinos, obreros, estudiantes, pequeños comerciantes, desaparecidos sin que nadie se ocupe de ellos siendo obligación del Estado encontrarlos y entregarlos a sus deudos; miles de familiares sin saber dónde están ni poder darles respetuosa sepultura; miles de revolucionarios y comunistas sentenciados a condenas draconianas de 20 a 35 años y hasta cadena perpetua, de los que aún quedan 300 prisioneros políticos, entre los cuales tres exdirigentes que ya cumplieron sus 25 años de condena y a quienes el Estado les ha fabricado nuevos casos para imponer la cadena perpetua como al P. Gonzalo y la c. Míriam; miles de liberados impedidos de trabajar en el magisterio y otras entidades públicas, hostilizados por haber sido prisioneros negándoles el derecho fundamental de la incorporación del penado a la sociedad, desconociendo así el propósito de la condena; persiguiendo a quienes asumen el derecho constitucional a participar en la vida política del país con la libertad de pensamiento que la ley permite; y hasta apresando a los abogados, acosando a los hijos, exigiendo el pago de gigantescas reparaciones civiles; prohibiendo incluso la libertad democrática de dar su verdad para que también quede la memoria histórica de los revolucionarios y no únicamente la memoria del Estado y sus entes oficiales como la tal Comisión de la Verdad; además de las decenas de exiliados fuera del país, impedidos de volver. Todo esto por la sistemática persecución política que ha impuesto el Estado y la reacción peruana a comunistas, revolucionarios y a marxista-leninista-maoístas, pensamiento gonzalo extendiéndola a todo progresista, demócrata y pueblo en general que discrepe o luche contra el régimen capitalista.

Panorama antidemocrático impuesto al oponerse a la solución política, amnistía general y reconciliación nacional que el pueblo, la nación y la sociedad peruana demandan y necesitan, y que se suma a la política antipopular que el gobierno de derecha de Ollanta Humala preconiza en representación de la gran burguesía peruana proimperialista principalmente yanqui, cuyo plan de nueva acumulación originaria se ve encontrado con una crisis económica y política a resultas del capitalismo que impulsa, generando la agudización de la contradicción: pueblo-capitalismo en un contexto de elecciones generales y de lenta y larga recuperación económica mundial que ha llevado a la antagonización de las contradicciones interimperialistas por un nuevo reparto del mundo, creando tres frentes de guerra: Medio Oriente, el más candente hoy; en la propia Europa con Ucrania aún no resuelto; y el principal de Asia, frentes que muestran cada vez más clara la bipolaridad en ciernes entre Estados Unidos y China.

IV. La perspectiva del PCP en esta cuarta etapa de lucha política sin armas se presenta alentadora teniendo en cuenta que las masas no cejan de luchar y buscan quién las represente volviendo sus esperanzas hacia el Partido, único organismo de clase que podrá dar el rumbo de sus luchas hacia la revolución y el socialismo.

Sin embargo, el Partido debe persistir en la lucha por la libertad de todos sus dirigentes, militantes y masas; debe asimismo remontar y superar el desequilibrio para continuar su reconstitución empezando por cohesionarse en la ideología del marxismo-leninismo-maoísmo, pensamiento gonzalo, en la nueva línea política general y en la lucha contra el revisionismo escisionista que poniéndose del lado de la reacción quiere destruir el Partido atacando a la Jefatura en prisión; desarrollando al mismo tiempo su lucha política en medio de la lucha de clases de las masas y al servicio del internacionalismo proletario; solamente así devendrá Partido de nuevo tipo y cumplirá su papel oponiendo la revolución a la guerra de rapiña que el imperialismo prepara para resolver su crisis y repartirse el mundo.

COMITÉ CENTRAL DEL PARTIDO COMUNISTA DEL PERÚ

17 DE MAYO DEL 2015